Manifiesto

El diseño es un medio. Es el espacio que hay entre una idea, su análisis, sus riesgos, los miedos y sus objetivos. Estamos constantemente diseñando nuestros sueños, y diseñando el plan para conseguirlos.

En este mundo, donde todos somos pasajeros de un tren con un billete solo de ida, tenemos que aprender a apreciar el valor de las oportunidades y a sacarle partido a nuestra libertad. Despreciar este trayecto tan bonito por pensar que la próxima parada será la mejor, la que nos hará quedarnos y ser felices para seimpre es un error.

La felicidad no es una meta, ni un objetivo, ni algo que se pueda obtener o poseer. La felicidad es una actitud. Es tomar cada día la decisión de querer disfrutar del trayecto completo y no sólo de una parada. Porque con lo que más aprenderemos no es con la última estación, sino con el viaje en su totalidad; los pequeños detalles que nos encontramos en el camino y que, si prestamos atención, aprendemos a valorar.

Piérdete, falla, fracasa, cambia de asientos, de acompañantes, incluso de vagón o de tren si así consigues disfrutar del único viaje que vas a hacer en tu vida.

Se consigue más arriesgandose a cambiar de camino que intentando cambiar nuestra manera de encajar con lo que nos rodea. Siéntete libre de cambiar de ideas, de opinión, de objetivos…Nadie te puede decir absolutamente nada. Porque en el fracaso también está la felicidad. O como decía Charles Bukowski "Tienes que morir unas cuantas veces antes de realmente poder vivir."

Disfruta de lo que más te llene y no te dejes influenciar por las opiniones destructivas de los demás, porque mientras ellos pierden su tiempo en hablar de lo desconocido, tú lo pierdes en prestarles atención y te distrae de lo verdaderamente importante: tú mismo y los que quieren compartir contigo lo bueno y lo malo del viaje.

Por lo que sabemos la vida es una, y nuestro legado, el eco que dejamos de ella.

Aportar algo más para los que vienen detrás. Dejar el tren mejor de como nos lo encontramos al llegar. Para que los futuros pasajeros sean crecimiento, y no deterioro; para que puedan disfrutar del viaje mejor de lo que lo hicimos nosotros.

A nosotros nos apasiona lo que hacemos, lo que somos, en lo que creemos. Y sabemos que está bien porque alimenta nuestro espíritu y ayuda a los demás a encontrar su camino. Un pequeño grano que, aunque minúsculo, suma.